A la ciencia no le importa tu opinión

Kait Parker, meteoróloga en The Weather Channel, le explica al medio ultraconservador Breitbart el cambio climático. Mientras vivimos inmersas en una situación crítica que afecta a todo el planeta, todavía hay quienes se ven obligadas a corregir artículos engañosos y negacionistas sobre el calentamiento global. Menos mal que siempre podemos recurrir a la ciencia: la cierrabocas definitiva.

polar-bear-clinging-onto-cracking-ice

“La Tierra no se está enfriando, el cambio climático es real y, por favor, dejen de usar nuestro vídeo para confundir a los estadounidenses”. Este es el título de una extensa publicación de The Weather Channel en la que se regaña a Breitbart, página americana de noticias y comentarios políticos, por incluir uno de sus reportajes para promocionar la peligrosa creencia de que el calentamiento global es mentira. El artículo de la cadena estadounidense de divulgación meteorológica va acompañado de un vídeo protagonizado por Kait Parker, que desmonta las ambigüedades de Breitbart y explica detalladamente usando evidencia científica lo impreciso de sus afirmaciones.

The Weather Channel es una plataforma que ofrece información sobre pronósticos e investigaciones de los fenómenos meteorológicos y la cede gratuitamente para promover la difusión de la ciencia del clima. Rara vez se han metido en temas políticos ya que, según ellos mismos, prefieren centrarse en su habitual cobertura del tiempo. Pero en esta ocasión han considerado importante, urgente y necesario aclarar la tergiversación de Breitbart.

Breitbart es una web de ‘noticias’ y opiniones políticas de extrema derecha conocida por su apoyo a lo que se cataloga como alt-right. Fue fundada y dirigida por Steve Bannon, publicista y periodista estadounidense, que acaba de ser fichado como consejero presidencial de Donald Trump tras haber sido el director ejecutivo de su campaña política.

En su artículo, Breitbart proclama que la temperatura global no solo no está subiendo sino que, en realidad, está bajando, ya que desde mediados del año 2016 se ha registrado una acusada caída de un grado Celsius. Se pretendía argumentar que el responsable del alza en las temperaturas de la Tierra es, en realidad, el fenómeno de El Niño y no el cambio climático de origen humano. Además su autor, James Delingpole, se queja de la poca repercusión que este descenso había tenido en los medios de izquierdas, burlándose de su “narrativa alarmista”. Quien también se burló de esa comunidad alarmista fue el Comité de Ciencia de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos a través de un tuit que difundía ampliamente la publicación de Breitbart, sosteniendo la “helada respuesta” que había tenido la noticia.

Mientras que, según Delingpole, es la gente de izquierdas la que consigue información climatológica de páginas poco fiables para después convertirla en propaganda, es curioso comprobar cómo es él el que no utiliza para su artículo ni un solo enlace a referencias científicas rigurosas. Sin embargo sí cita al Mail Online, la versión web del tabloide sensacionalista Daily Mail. El autor, un columnista y novelista inglés descrito como la voz prominente de la derecha, prefiere basarse en The Global Warming Policy Foundation (GWPF), un “think tank” o ‘institución de expertos’ (como pueda ser FAES, por ejemplo) que tiene como objetivo manifiesto combatir las dañinas políticas concebidas por los gobiernos para mitigar el calentamiento global.

Ojalá todo el mundo fuera más cuidadoso con las fuentes que elige para obtener la información; así nos ahorraríamos malentendidos. Como Kait Parker y The Weather Channel explican generosamente, el supuesto descenso de 1º se debe a que la medición fue realizada desde un grupo de satélites que solo proporciona datos de temperatura sobre la superficie terrestre. Por supuesto, esta imagen es incompleta ya que nuestro planeta está cubierto en un 70% por agua, que tiene mayor capacidad para retener el calor y, por tanto, se calienta y enfría más lentamente.

Por otro lado, el fuerte episodio de El Niño ha favorecido esta disminución de la temperatura aunque, de todos modos, las gráficas de la tendencia siguen sin ser tranquilizantes:

nino

Combinando los datos de la superficie de la Tierra y los océanos, y aun despreciando los efectos de El Niño, resulta que 2016 ha sido el año más cálido registrado en general y también en la troposfera, la parte más baja de la atmósfera, según el científico Zeke Hausfather. Habría que remontarse a 1985 para recordar un mes que registrara temperaturas por debajo de la media.

Como bien dice Kait Parker al final de su vídeo, “Malinterpretar y tergiversar los hechos no cambiará el futuro, ni el hecho – HECHO, no OPINIÓN – de que la Tierra se está calentando.” La divergencia ideológica entre la izquierda y la derecha no debería ser motivo del rechazo a aceptar una realidad empíricamente verificable. No es útil negar la realidad para evitar una verdad incómoda: la certeza de que el cambio climático antropogénico es real y no está previsto que vaya a terminar pronto (ni por arte de magia, tampoco). Así que dejemos de lado opiniones y creencias y hagamos que los hechos se oigan más y mejor. Porque, efectivamente, a la ciencia no le importa tu opinión.